martes, 20 de noviembre de 2012

Quiero decirte que ya no hay calor aquí. Que me tengo que largar a otro sitio porque ahora me muero de frío. Así que cojo la puerta y me voy, porque ya no te quiero, o te quiero pero no te lo voy a decir. Estarás harto de mi, tranquilo, mis niñerías se marchan conmigo. Y así me largué, teniendo en la cabeza "¿vendrá a por mí?". A veces necesitamos salir corriendo para ver si alguien corre detrás nuestra. Aunque nos separe el mar tú vives siempre aquí, en mis pensamientos. Eres el precio de mis sentimientos. Espérame, no me dejes de querer, cuídame y hazme siempre creer que fui yo la mala. Ahora nuestros caminos se bifurcan, cada uno toma una decisión, pensando que después los caminos se volverán a unir... Y llega el puto invierno.




No hay comentarios:

Publicar un comentario