Todo el que me decía que era una niñata tenía razón, no se equivocaban en nada. Además me gusta romper por la calle y que pase y me digan: "princesa, ¿me das tu número?"
Y es que adoro tanto la sensación de locura que se apodera de mí si está cerca... Pone al límite cada sensación en mi cuerpo. Arrasa con todo, como un puto terremoto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario